Los 100 Mitos de la Alimentación (Parte III)

Terminamos esta serie sobre los 100 Mitos de la Alimentación con esta tercera y última entrega, esperamos que hayan aclarado muchas dudas y si conoces de alguno más que no esté publicado o necesitas que te aclaremos algún punto, no dudes en dejarnos tu comentario.

66.- Es bueno hacer dieta durante el embarazo. El embarazo no es el momento ideal para bajar de peso. Si bien dependerá de cada caso en particular, se recomienda aumentar durante la gestación entre 9 y12 kilos.

67.- Si el bebé llora puede dársele un chupete mojado en azúcar o miel. De ninguna manera. Nunca hay que tratar de calmar al bebé a través de la oralidad azucarada, sino poniéndole el chupete común y corriente. La mejor forma de generar los obesos del mañana es: “Vos llorás, yo te doy de comer”, “te portás mal, no te doy el postre; te portás bien, te compro la golosina”.

68.- La alimentación de la madre durante la lactancia no altera la leche que le da al bebé. No es cierto. Hay muchas sustancias que pasan por la leche al bebé que puede tener retorcijones porque la mamá comió repollo, repollitos, brócoli, ajo, cebolla cruda. Los espárragos pueden producir un sabor amargo en la leche que disguste al bebé; el café y las gaseosas pueden producirle una gran excitación.

69.- La mujer puede tomar alcohol durante el embarazo. No se debe tomar alcohol porque, según confirmaron numerosos trabajos científicos de primer nivel, puede producir en el niño un defecto en la capacidad intelectual.

70.- Después de comer hay que esperar dos horas antes de meterse al agua. Depende de lo que se haya comido. Si se comió un sándwich o una fruta no va a suceder nada, pero si fue un suculento asado con ensalada y postre, el proceso digestivo se verá alterado. Puede ocasionar desde una simple indigestión hasta un trastorno mayor con pérdida de conocimiento.

71.- Hay gente que toma agua y engorda. Absolutamente falso. El agua tiene cero calorías.

72.- Las quemaduras de sol se alivien aplicando rodajas de tomate o pepino. Es un recurso casero, pero tiene una base científica. Por su alto contenido en vitamina C y en nutrientes como sodio y potasio, contribuyen a frenar la irritación generada por el sol.

73.- La acelga es laxante. Es una verdura de hoja que tiene un alto contenido de celulosa sobre todo en su tallo, por eso facilita la evacuación intestinal. Su efecto varia de una a otra persona.

74.- El queso constipa. No. El queso no tiene ninguna sustancia constipante. Se recomienda su consumo en caso de diarreas porque no tiene fibras que faciliten la evacuación, como la carne o las verduras.

75.- EI vino fino es menos perjudicial que el común. En cuanto a graduación alcohólica son iguales, pero el vino fino es producido respetando el proceso natural de fermentación de la uva, mientras que el vino común tiene una mayor cantidad de productos sintéticos.

76.- El vino tinto es mejor que el blanco. En teoría, el vino tinto tendría mayor cantidad de revesterol, una sustancia que potencia nuestro colesterol bueno. Pero en algunos países ya se están investigando las bondades del vino blanco.

77.- La semilla del tomate hace mal. Cuando existen problemas intestinales como colon irritable o divertículos (hernias chiquitas en los intestinos) es preferible no ingerir semillas (de tomate, kiwi o frutillas) porque producen molestias. Pero para aquellos que están constipados, la semilla del tomate aporta más fibras y facilita la evacuación.

78.- Cuando baja la presión arterial es lo mismo comer dulce que salado. No. En la hipotensión sólo la sal ayuda a aumentar la presión sanguínea.

79.- Hay que comer las frutas con cáscara. En lo posible sí, para tener una mayor cantidad de fibras y para evitar la pérdida de vitaminas. Pero para poder comerlas con cáscara es importante dejarlas remojar cambiándoles el agua varias veces para limpiar los insecticidas y plaguicidas.

80.- Las salchichas y las hamburguesas no tienen valor nutritivo. Falso. Cuando se trata de productos de “firmas serias” (aquéllas donde se puede leer el logo de la empresa, los números de registro y de permiso), se hacen realmente con carne y tienen valor nutritivo.

81.- Para mantener el peso, adiós al pan, las papas y las pastas. No es cierto. Hay que incluirlos diariamente en una de las dos comidas principales. Pertenecientes al grupo de los almidones, constituyen la extensa base de la pirámide de la alimentación saludable. Por el contrario, hay que tener cuidado con las sustancias grasas (aceites, margarinas, mayonesas, cremas) que, en el polo opuesto, son la estrecha punta de la pirámide.

82.- La vitamina B engorda. El complejo B mejora el estado general y, en cierta medida, puede abrir el apetito, pero ni las vitaminas ni los minerales engordan.

83.- Cuando hay problemas hepáticos es bueno comer dulces. Se trata de una vieja teoría. Hay que saber efectivamente si el malestar se debe al hígado o a la vesícula pero, en cualquiera de los dos casos, más que comer dulces hay que evitar las grasas.

84.- El deportista tiene que comer muchas pastas. Exacto. El músculo no se forma porque se coma más carne o más huevos sino a través del ejercicio y la presencia del glucógeno, que es la forma en la cual nuestro cuerpo almacena los hidratos de carbono. Entonces a mayor cantidad de pan, pastas o papas va a haber mayor disponibilidad de glucógeno y por tanto, mejores músculos.

85.- El café es más dañino que el té y el mate. Todo depende de la concentración que tomemos. Un café pequeñito y concentrado tendrá una cantidad de cafeína muy grande (similar al que aporta el té o el mate muy cargados). Pero un café normal no tiene por qué ser más dañino que el té o el mate.

86.- El azúcar cicatriza las heridas. Si. Aplicado sobre las heridas tiene un efecto cicatrizante y antibacteriano.

87.- El pan de salvado engorda menos que el blanco. Todos los panes integrales (salvado, centeno, integral) tienen mayor cantidad de fibras y sólo un poco menos de calorías que los panes blancos (240 contra 250 calorías cada 100 gramos). La diferencia está en que la digestión de las fibras produce un mayor gasto de calorías.

88.- La uva engorda. Tiene el mismo valor calórico que la banana o el higo. Cien gramos de uva (alrededor de 12 granos de uva que hay que consumir con la piel) tienen las mismas calorías que una manzana de 150 gramos.

89.- El yogur nos hace vivir más tiempo. Eso decía el Premio Nobel de Medicina Ilya Metchnikov, aunque algunos siguen sin aceptarlo. Las leches fermentadas mejoran la flora intestinal y previenen algunas enfermedades. Se sabe que ellas protegen del cáncer de intestinos y de algunas bacterias. El yogur es el alimento primordial en la dieta de Georgia, una ex república soviética que ostenta el récord mundial de longevidad.

90.- Las verduras son más sanas que la carne. No. Cada cosa tiene su lugar. Necesitamos consumir hierro en buena proporción y la carne permite incorporarlo en mucho mayor medida que los vegetales.

91.- Los adultos no necesitan tomar leche. No es verdad. Tanto como los niños, los adultos necesitan una fuente diaria de calcio, sobre todo las mujeres a partir de la menopausia por el riesgo de la osteoporosis.

92.- El puchero es una de las comidas más completas. Sí. Un buen puchero con caldo y todos sus componentes (zapallo, zanahoria, verduras de hoja, coliflor, carne o pollo) es un plato excelente, siempre que no se recaliente porque pierde sus minerales y vitaminas.

93.- La palta engorda. La palta siempre ha tenido mala prensa. Pero 100 gramos de palta tiene 150 calorías, lo mismo que una papa o una batata chicas. Entonces, dependerá de la cantidad de palta que se coma. Si se le agrega salsa golf o mayonesa, obviamente va a dar un valor calórico muy alto.

94.- El acohol fija las grasas. No, pero aporta calorías. Una medida de whisky provee 140 calorías y una copa de vino, 100 calorías.

95.- Los que comen carne son más nerviosos. No es cierto. Pero el consumo de carne provee el hierro necesario para producir glóbulos rojos, y la falta de éstos provocan la anemia y el consecuente desgano.

96.- Los vegetarianos tienen mejor salud que quienes consumen carne. No necesariamente. Ser vegetariano es una situación más laboriosa porque para mantener la salud hay que combinar muy bien todos los alimentos. Hay que obtener las sustancias presentes en los productos de origen animal para poder así evitar las anemias y otras enfermedades por carencia.

97.- La jalea de membrillo tiene una acción antidiarreica. Sí, el membrillo en todas sus formas tiene una acción astringente y por tanto, antidiarreica.

98.- No hay que tomar bebidas frías cuando se está acalorado. Así es. Cuando el cuerpo tiene temperatura alta una bebida fría puede producir un espasmo gástrico. Si sólo se tiene a mano bebidas heladas, conviene tomarlas despacio y de a pequeños sorbos.

99.- La zanahoria cruda es eficaz en el tratamiento de la constipación. Es cierto. La zanahoria, que por su alto contenido en betacaroteno protege del cáncer, especialmente el de pulmón, es un vegetal versátil: consumido crudo mejora la constipación, pero cocido, es eficaz en el tratamiento de la diarrea.

100.- La carne de vaca puede reemplazarse con carne de pollo. No exactamente. La mejor distribución de carnes en la semana es: 1 o 2 veces pollo, dos veces pescado y tres veces carnes roja. La carne de vaca aporta el doble de hierro que la de pollo.

Food collection isolated on white background

visto en alimentación-sana

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