¿Por qué hay tanto conflicto entre las personas que pertenecen a diferentes religiones?

El mundo parece estarse volviendo más y más loco día con día. Nadie sabe qué es lo que está ocurriendo y todo está al revés y confuso. Esto es lo que dicen los periódicos. ¿Es verdad? Y si lo es, ¿hay acaso algún tipo de balance intrínseco en la vida que está manteniendo todo estable?

 
El mundo es el mismo; siempre ha sido el mismo: al revés, loco, insano. En realidad, sólo una cosa nueva ha sucedido en el mundo, y es la consciencia de que estamos locos, de que estamos al revés, de que hay algo básicamente erróneo en nosotros. Y esto es una gran bendición, esta consciencia. Por supuesto es sólo un comienzo, nada más que el ABC de un largo proceso, sólo una semilla, pero inmensamente significativa. El mundo no ha estado nunca antes tan consciente de sus formas de locura como lo está ahora. Siempre ha sido lo mismo. En tres mil años la humanidad ha luchado en cinco mil guerras.
 
¿Puedes decir que esta humanidad es sana?
 
sacerdote-con-armaUno no puede recordar una época en la historia humana en la que las personas no se estuvieran destruyendo unas a otras o bien en nombre de la religión, o en nombre de Dios, o incluso en nombre de la paz, de la humanidad, de la hermandad universal. ¡Grandes palabras que ocultan feas realidades! Los cristianos han estado matando a los musulmanes, los musulmanes han estado matando a los cristianos, los mahometanos han estado matando a los hindúes, los hindúes han estado matando a los cristianos. Las ideologías políticas, las ideologías religiosas, las ideologías filosóficas no son más que fachadas para asesinar, para asesinar de manera justificada.
 
Y todas estas religiones hacían promesas a la gente: “Si mueres en una guerra religiosa, tu paraíso viene con certeza absoluta. Matar en la guerra no es pecado; es una gran virtud que te maten en la guerra”. ¡Esto es una estupidez absoluta! Pero, diez mil años de condicionamiento han penetrado profundamente en la sangre, en los huesos, en la misma médula de la humanidad. Cada religión, cada país, cada raza ha estado clamando: “Somos los elegidos de Dios. Somos los más elevados; todos los demás están por debajo de nosotros”. Esto es insano, y todo el mundo ha sufrido a causa de ello.
 
Los judíos han sufrido tremendamente por una sola estupidez que han cometido: La idea de que “somos el pueblo elegido de Dios”. Una vez que tienes la idea de que eres el pueblo elegido de Dios, entonces no puedes ser perdonado por otros, porque ellos también son el pueblo elegido de Dios y, ¿cómo decidirlo? Ningún argumento puede ser concluyente y nadie sabe dónde se oculta Dios, así que tampoco se lo puedes preguntar a él, no se le puede traer al juzgado para que testifique. Entonces sólo la espada va a decidir. El más poderoso estará en lo correcto. El poder ha estado en lo correcto. Los judíos han sufrido realmente por siglos, pero el sufrimiento no les ha cambiado. En realidad les ha reforzado la idea de que son el pueblo elegido de Dios.
 
armas 2
Las mismas personas que les dicen: “Sois el pueblo elegido”, también les dicen que el pueblo elegido tiene que pasar por muchas pruebas, muchas hogueras, para probar su determinación. He escuchado algo sobre un viejo rabí – debe haber sido un hombre muy sano – que oraba a Dios. Estuvo rezando por años y años sin pedir cosa alguna, y ya sabes, la oración es una forma de queja: no paras de quejarte con Dios todos los días, en la mañana, en la tarde, al atardecer, en la noche, cinco veces cada día. Dios debe estarse cansando, aburriendo profundamente…
 
Y el rabí no pedía nada; de otra forma habría habido una salida. Si él hubiera pedido algo se le habría concedido y se le habría dicho: “¡Desaparécete!”. Pero él no pedía nada; solamente oraba. Finalmente Dios le preguntó: “¿Por qué te empeñas en torturarme? ¿Qué quieres?”. Y el viejo rabí le dijo: “Sólo una cosa. ¿No es ya el momento de que elijas a otro pueblo? Por favor, haz que otro pueblo sea tu pueblo elegido. ¡Ya hemos sufrido lo suficiente!”
 
Pero esto no sólo sucede con los cristianos, los mahometanos y los hindúes; pasa exactamente con todas las personas que han existido hasta ahora. El ego racial, el ego religioso, el ego espiritual, es mucho más peligroso que el ego individual, porque el ego individual es desagradable. Tú lo puedes ver, todos lo pueden ver, es muy visible en la superficie. Sin embargo, cuando el ego se vuelve racial – “el hinduismo es grandioso” – no piensas que estás reclamando algo para ti mismo. Indirectamente estás reclamando: “Soy grandioso porque soy hindú y el hinduismo es grandioso”. Es un camino indirecto, un camino sutil, astuto: “Soy grandioso porque soy japonés, porque los japoneses son los descendientes directos del Dios Sol”; o, “Soy chino y los chinos son las personas más civilizadas, las más cultas”.
 
1c2aa-causa-de-guerra1
Cuando los occidentales llegaron por primera vez a China, al ver a los chinos se reían. Parecían más unas caricaturas, unas tiras cómicas, que seres humanos: No les salen más que cuatro o cinco pelos de la cara ¡y ésa es toda su barba! ¿Qué clase de gente es ésta? Los primeros europeos escribieron en sus diarios: “Parece que hemos descubierto el eslabón perdido entre los monos y el hombre”. ¿Y qué escribían los chinos en sus anales?
 
Incluso el emperador de China tenía mucho interés por ver a los europeos porque había escuchado muchas historias de ellos. Se les invitó a la corte, no porque él sintiese respeto por los europeos, sino simplemente para ver qué clase de gente eran. ¡Nunca antes…! Y no pudo contener la risa, empezó a reír cuando vio a los europeos. Los europeos se sintieron muy confundidos: “¿Por qué se ríe?”. Les dijeron: “Es una forma de apreciación. Él siempre se ríe, disfruta; es su manera de dar la bienvenida a los huéspedes”. Pero la verdad era que ¡él no podía creer que esos fueran unos seres humanos!
 
Le preguntó a su gente: “¿Los habéis traído de las junglas africanas? ¡Se parecen a los monos!”. Así es como funciona el ego: siempre reduce al otro a lo más bajo posible; y comparado con el otro, uno se pone por encima. Dices: “El mundo parece que está más loco cada día”. No es cierto; siempre ha sido así.
 
Sólo se está produciendo una cosa nueva, y es una bendición, no una maldición en absoluto. Por primera vez en toda la historia de la humanidad, unas pocas personas estamos tomando consciencia de que hay algo equivocado en la manera en que hemos existido hasta ahora, algo básico hace falta en nuestras mismas bases.
 
Hay algo que no nos permite crecer como seres humanos sanos. En nuestro mismo condicionamiento están las semillas de lo insano. Todos los niños nacen sanos y luego, poco a poco los civilizamos; a eso le llamamos el proceso de civilización. Les preparamos para que formen parte de una gran cultura, de una gran iglesia, del gran estado al que pertenecemos.
 
pavernosmataoooooo
Toda nuestra política es estúpida, y consecuentemente ellos se vuelven estúpidos. Toda nuestra educación es fea. Nuestra política no es más que ambición, ambición descarnada, ambición de poder. Y sólo una clase muy inferior de personas se interesa por el poder. Sólo las personas que sufren de un profundo complejo de inferioridad se convierten en políticos. Quieren demostrar que no son inferiores, quieren demostrárselo a los demás, quieren demostrarse a sí mismos que no son inferiores, que son superiores.
 
Pero, ¿qué necesidad hay de demostrarlo, si eres superior? El hombre superior no intenta demostrar nada, está muy a gusto con su superioridad. Es lo que dice Lao Tse: El hombre superior ni siquiera tiene consciencia de su superioridad, no es necesario en absoluto. Sólo la persona enferma empieza a pensar en la salud; la persona saludable no piensa nunca en la salud. La persona saludable no está incierta con respecto a su salud, sólo los enfermos, sólo los insanos. La persona hermosa, la persona realmente hermosa no está incierta con respecto a su belleza. Sólo las personas feas se preocupan constantemente, y hacen el mayor esfuerzo para demostrar que no es así.
 
En realidad, al tratar de probar a otros que, “no soy inferior, no soy feo”, uno está tratando de probárselo a sí mismo. Los otros funcionan como espejos. Los otros pueden decir: “Sí, eres grandioso…” Pero te lo dirán sólo si eres poderoso, si eres rico; de otra manera no van a decir nada. ¿A quién le interesa tu ego? Ellos están interesados en sus egos pero, si tienes el poder de destruir, tienen que aceptarlo a regañadientes.
 
Adolfo Hitler estaba loco, pero nadie en Alemania se atrevió a decirlo. Muchos vieron que estaba loco, pero cuando fue derrotado y se suicidó, muchas personas empezaron a escribir que ellas siempre lo habían visto. Incluso sus propios médicos que nunca se habían atrevido a decírselo a él – ellos eran quienes supuestamente decían la verdad, eran los médicos – no le dijeron que estaba enfermo, terriblemente enfermo, no sólo fisiológicamente sino también psicológicamente.
 
Él padecía de muchas pesadillas, tenía un miedo constante de ser asesinado. Estaba obsesionado con la idea de que le iban a matar, tanto que nunca se casó. Se casó únicamente cuando decidió que se iba a suicidar, sólo tres horas antes. Para evitar tener una mujer en la misma habitación, nunca se casó, porque quizás la mujer podía ser una espía, un enemigo, y mientras él dormía ella podía asesinarlo, envenenarlo.
 
entrega de ar
La humanidad siempre ha estado enloquecida. Siempre ha estado al revés y confundida, porque ha crecido en medio de mentiras. Sin embargo una buena cosa sucede hoy en día: al menos unos pocos jóvenes inteligentes se están dando cuenta que todo nuestro pasado ha sido erróneo y que se necesita un cambio radical. “Necesitamos una discontinuidad de nuestro pasado. Queremos empezar de nuevo, necesitamos empezar de nuevo. ¡Todo el pasado ha sido un experimento de profunda inutilidad!”
 
Una vez que aceptemos la verdad tal como es, el hombre puede llegar a sanar. El ser humano nace sano; nosotros lo enloquecemos. Una vez que aceptemos que no hay naciones ni razas, el ser humano llegará a calmarse y a aquietarse. Toda esta violencia y agresión constantes desaparecerán. Si aceptamos el cuerpo humano, su sexualidad, naturalmente toda esta clase de estupideces predicadas en nombre de la religión se evaporarán.
 
El noventa y nueve por ciento de las enfermedades psicológicas existe debido a la represión sexual del ser humano. Tenemos que liberar al ser humano del pasado. Ese es todo mi trabajo aquí: ayudarte a que te liberes del pasado. Todo lo que la sociedad te ha hecho se tiene que deshacer. Tu consciencia se tiene que limpiar, vaciar, para que te conviertas en un espejo puro que refleja la realidad. Ser capaz de reflejar la realidad es conocer a Dios. Dios no es más que otro nombre de la realidad: de aquello que es. Y un ser humano está realmente sano cuando conoce la verdad.
 
La verdad trae liberación, la verdad trae salud.
La verdad trae inteligencia,
La verdad trae inocencia.
La verdad trae dicha,
La verdad trae celebración.
 
Tenemos que transformar toda esta tierra en un tremendo festival, y esto es posible porque el ser humano trae consigo todo lo necesario para transformar esta tierra en un paraíso.
 
diario de un ateo peligro religión
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s