Si entiendes, amarás; si amas, no dañarás a nadie.

“Sé una persona disciplinada pero nunca de control. Desecha las normas y regulaciones, vive la vida con profunda lucidez, eso es todo. El entendimiento debe ser la única ley. Si entiendes, amarás; si amas, no dañarás a nadie. Si entiendes serás feliz y compartirás tu felicidad; te volverás tan feliz que desde todo tu ser, como un río, crecerá un agradecimiento hacia la existencia.

Procura tener una vida de entendimiento y mantente libre del pasado; porque si está ahí y tú bajo control, no puedes entender la vida. Y la vida pasa velozmente, no espera.

Pero, ¿por qué la gente trata de crear reglas?… Porque una vida de entendimiento implica peligro. Debes confiar en ti mismo. La vida de control es segura y cómoda, no necesitas confiar en ti. Moisés, la Biblia, el Corán, el Gita lo hacen por ti: tú no precisas ocuparte de los problemas, puedes huir de ellos, refugiarte en palabras, disciplinas y pensamientos de la antigüedad, aferrarte a ellos. Así puedes llevar una vida cómoda y sin complicaciones; pero una vida semejante no es feliz. Entonces pierdes momentos de alegría, que sólo son posibles cuando vives peligrosamente. No hay otra manera de vivir.

Vive peligrosamente, y cuando digo “peligrosamente”, quiero decir según tú mismo, sea cual sea el precio. No importa lo que esté en juego, vive de acuerdo con tu propio estado consciente, tu corazón y tus sentimientos. Si desaparecen la seguridad, la comodidad y la facilidad, entonces estarás contento…

Si vives con comodidad y seguridad, sin complicaciones, evitarás el peligro, muchas dificultades y sufrimientos. Pero al hacer a un lado esas dificultades y esos sufrimientos, evitarás toda la felicidad que es posible en esta vida. Recuérdalo: cuando eludes los sufrimientos evitas la felicidad. Si buscas escapar de un problema, también escapas de la solución. Cuando no quieres afrontar una situación, mutilas tu propia vida. Nunca lleves una vida controlada –es la de un escapista–, pero sé disciplinado. No de acuerdo conmigo, ni con nadie, sino con tu propia luz. “Sé una luz para ti mismo”, fueron las últimas palabras de Buda; lo último que pronunció. Esa es la disciplina”.

oshho

OSHO, El libro de la comprensión. Trazando tu propio camino hacia la libertad

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s